Francisco Gan y la expedición al Polo Norte.

¿Porqué lanzarse a la aventura imposible de llegar hasta el Polo Norte?. La primera referencia con la que me sorprendió, fue su llamada a la imaginación. La respuesta es por Imaginación. Imaginación y Mitología. Llegar a los 3 extremos del planeta. Seguir la senda de Shackelton y Scott. Porque aparece la imagen de esa aventura imposible. Por la fascinación de las aventuras leídas de niño.

Lo segundo que me descolocó, fue la referencia al poder de las Imágenes. Para poder llevar a cabo la aventura, imprescindible llevar poco peso. ¿ Cuantas personas formarían el equipo óptimo?. 4, porque 3 personas pueden llevar al cuarto si está herido, 2 ya no podrían, y 5 implica que llevarías una tienda extra poco aprovechada y que no puedes permitirte. ¿Cuanto combustible llevar, sabiendo que es imprescindible para descongelar la comida, el agua, poder limpiar la ropa de hielo?. Es la supervivencia. Todo medido. Todo calculado. Pues en medio de este cálculo, de medir lo que se puede llevar, decidieron llevar una cámara antigua, que se acciona por cuerda, que sólo es capaz de grabar minuto y medio por rollo, para la que hay que llevar también una cámara oscura portátil para poder cambiar la película, que hay que llevarla pegada al cuerpo el día que quieras usarla para que no esté congelada, porqué era la única que era capaz de soportar temperaturas extremas. En la aventura calculada al límite, lo anómalo de llevar la cámara. ¿Imprescindible?. Sí, para un viaje que empezó de la Imaginación. De la mitomanía. Para este equipo de gente, generar imágenes de la aventura es igual o más importante que un día más de combustible. Es necesario continuar el trabajo de la Imaginación. Para uno mismo, y para los que sean como tú que vengan por detrás. La Religión de la Imaginación.

Y una tercera cosa que me terminó de impresionar, fue la referencia a El Auriga de Platón. La conferencia era sobre estrategia e innovación. Como formar equipos. Como montar y definir escenarios como manera de preparar las operaciones. De la importancia de calcular que hacer cuando pase algo. Y sin embargo, Curro Gan comentó en que hay un momento, en que se alcanza el extremo. Donde todo lo que se ha hecho antes deja de servir, y es entonces cuando se recuperan los escenarios descartados. Pero también llega el momento en que la cabeza ya no sirve. En el caso de la expedición al Polo Norte, cuando uno de los 4 integrantes desarrolló neumonía. Entonces, dijo, sólo se sale por “guts”. Y aquí aparece la mención del Auriga de Platón. Siempre llevar el caballo negro y el caballo blanco.

Hace ya unas cuantas semanas, tuve la sorpresa ( y la suerte ) de estar presente en una conferencia de Francisco José (Curro) Gan sobre la expedición que la que participó en 1999 buscando llegar al Polo Norte Geográfico.

Un personaje como los de antaño, donde la sabiduría va de la mano con el valor.

Porque para ser capaz de terminar y sobrevivir a la aventura que empezó con la Imaginación, y que la cabeza planeó, hay que volver a tirar del caballo negro del coraje y del corazón.

Entrar en una isla, Inglaterra, volando.

Al ser isla, una de las dos maneras de entrar. Desde las alturas, las olas, rizadas por el viento a la luz del atardecer, recuerdan a las olas. Cuando se abren, se ve la superficie del agua, rizada. Las nubes que son olas. Las olas, que son como nubes oscuras, que van dominando la vista a medida que el avión avanza. A lo lejos, aparece la isla. Como un obstáculo. Como lo inverso al mar. La que se convierte en diferente. La isla como lo que es diferente al mar. En color. En aquello que tiene contorno. En aquello que muestra cambios de textura. Desde el aire, se ve el borde de la isla recorrida por canales. O no son canales, pueden ser ríos. Desde arriba el río y el mar son una continuidad, son uno mismo. Lo primero que los diferencia es el nombre (uno lo piensas como mar, el otro lo piensas como río), pero desde el aire se ve como un continuo de superficie, de color al anochecer, de textura y de temperatura. Sólo el borde es diferente. De hecho el mar no tiene borde, simplemente lo que tiene de isla, mientras que el río puede verlos como el mar que entra en la isla, y eso hace de su borde una irregularidad, recortada, afilada, ramificada, ondulada. Sólo puedes saber que el río va al mar, si tu visión es terrestre (y sabemos que los ríos acaban en el mar, y que el agua va hacia el mar), sino, desde el aire, el río es una prolongación del mar. El río como la prolongación del mar contra la isla, con frentes abiertos, con borde quebrado, con ramificaciones aquí y allá.

Ya volando sobre la tierra, de noche, la oscuridad hace que desaparezca el contraste del suelo (principalmente humano, por la tierra marcada, seccionada, parcelada, por el hombre) para volverse también monocromo. Entonces, aparecen como focos o puntos de luz los pueblos y las ciudades. Se podría pensar que esas luces son islas dentro de las islas ( igual que la isla apareció de la continuidad del mar ), pero su naturaleza resulta diferente. Es verdad que el tamaño no ayuda, pero la tierra, a pesar de oscura y monocroma, no parece contener la cualidad que hace del mar un mar, y de la isla, una isla.

Nos acercamos al aeropuerto. Al volar más bajo, aparecen las carreteras, y las ciudades pierden sus contornos. Aparece entonces las carreteras, hilos de luz que se bifurcan en otros hilos y que todos ellos van a parar a los focos de las ciudades. En el paisaje aparece entonces, retículas de luz, hilos de luz. Como si de una tela de araña se tratara, dispuesta a atrapar al que la observa desde arriba. Se distinguen las extensiones de agua de lagos, o estanques. Es curioso, pero tienen la misma cualidad del agua que el agua del mar, que se hace reconocible. ¿De donde viene ese conocimiento?. Porque podrían ser cualquier cosa, otra mancha dentro de la mancha que es la isla. Y sin embargo, se las reconoce a esas formas como emparentadas con el mar y con los ríos. Los hilos de luz se transforman en trazados de puntos. Que marcan contornos, zonas. Trazado de calle. Polígonos industriales recortados por farolas de mayor intensidad. Carreteras. Aparecen estadios de fútbol o estadios de atletismo. Formas redondas, suaves, donde parece que la luz emana, elevándose sin forma recortada, sino borrosa, de la superficie. La luz de los estadios, suave y rota. En los estadios con gradas, parece que partiera de la superficie de juego, que fuera esta la que generara la luz. Vistos desde arriba, da un poco la impresión de seres vivos, como si fueran luciérnagas. Viven, sin embargo, rodeados de líneas. Los bordes de la luz. En muchos casos es afilada, limitada, dura.

Ya cerca del suelo, se distingue la ciudad y el campo. En la ciudad, domina la línea recta y la periodicidad de las farolas. En el campo, las carreteras abandonan esa rigurosidad rectilínea, para convertirse en formas mucho más orgánicas, que serpentean, ondulan en el suelo, y que no tienen esa rigurosidad a la hora de colocar las luces. Se empiezan a distinguir ya las luces de los coches. Y los carteles de los supermercados y las áreas comerciales. Se empiezan a distinguir los matices de los colores ( las luces rojas de las traseras de los coches, los azules y verdes de los carteles de anuncio ), que no había aparecido hasta entonces.

Acercándonos al aeropuerto, domina ya la zona urbana, territorio de la luz, donde sólo en zonas concretas aparece la tonalidad de la tierra sin iluminar, como golpes de oscuridad, como si fueran nubes de ausencia de luz, de piezas de puzzle colocadas en el tablero iluminado del resto del terreno. De repente, antes de tocar tierra, aparecen las luces de la pista de aterrizaje, que pasan rápidas, concentradas por delante y difusas por detrás, como si fueran estrellas fugaces, por la ventanilla del avión. A medida que el avión frena, el ritmo al que recorren la ventanilla disminuye, recuperando la esfericidad de la luz. Gira entonces el avión, para abandonar la pista de aterrizaje y dirigirse al aeropuerto, y vemos entonces como esas mismas luces se alinean para formar una línea punteada de luces que delimitan la pista de aterrizaje para que se vea desde el aire. En su recorrido hacia la terminal, vemos como aparecen de vez en cuando luces azules o rojas, pegadas al suelo, que marcan, indican o señalan también ese recorrido para aviones.

Se detiene entonces el avión, y enmarcado por la ventanilla, quedan entonces la última de las luces, un cartel con letras amarillas iluminadas sobre un fondo negro, que indica, indicando, estática, el punto por el vuelo tiene que unirse a la terminal.

Corolario poético.

Corolario matemático: de resultas de la conservación de movimiento, esa vorticidad tiene como contrapartida desprendimientos aguas abajo.

Corolario poético: no se puede uno mover, volar, sin poder evitar dejar remolinos a su paso. 

 

wingtip_vortices_lg

Poesía en expresión matemática

 

Sustentación

, por Kutta y Joukowski.

La expresión matemática viene a decir que la sustentación ( por unidad de longitud del ala ) es proporcional a la densidad del medio en el que se mueve, la velocidad a la que lo hace, y la circulación asociada al perfil.

La formulación poética dice que para poder volar, es necesario tener remolinos dentro.

Hombre conoce a Mujer.

Introducción: Serge Brin, es junto con Larry Page, el creador de google, el #20 en la lista de más influyentes del mundo y #21 en fortunas según Forbes.

Por el momento, la pareja no ha presentado los papeles de divorcio, si bien Brin mantiene una relación sentimental con una empleada de Google, compañía en la que tiene un puesto ejecutivo su todavía cuñada.

Efe | Los Ángeles (EEUU)

Actualizado jueves 29/08/201307:41 horas
 
¿ Remordimientos?. ¿ Un hombre casado?. ¿ Como manejará pensar lo que puedan pensar los demás?. ¿ Como se conocieron?. ¿ Quien dio el primer paso?. ¿ Una fiesta?. ¿ Una presentación?. ¿ Un evento de compañía?. ¿ Un pasillo?. ¿ O sería en un bar, en un supermercado, en un aparcamiento?. ¿Sería en la máquina del café?. ¿ Que imagen se habrá formado de él en su mente?. ¿ Verá en el simplemente a un hombre?. ¿ O por el contrario, verá en él al personaje?. ¿ Lo verá como un hombre casado?. ¿ Habrá habido conversaciones sobre problemas en el matrimonio, falta de futuro, falta de chispa, no encontrarse bien?. ¿ Podría hablar él de rutina?. ¿ Como fue el cortejo?. ¿ Como sería una primera cita?. ¿ Habría correos electrónicos, o whatsapps?. ¿ Como podría ser esa primera conversación, siendo él quien es, y ella trabajar en su empresa?. ¿ O no hubo cortejo, y simplemente algo inevitable?. ¿Es esto algo contra lo que se ha luchado meses?. ¿ Es esto algo que no puede ser?. ¿ Es esto algo que no puede ni debe hacerse?.  ¿Es una locura?. ¿ Es esto algo que quita es sueño?. ¿ Es esto un tormento?.¿ Como cambió su visión del jefe al hombre?. ¿ De que hablarían?. ¿ Como manejará la exposición mediática?. ¿ Hablaría ella con alguna amiga para pedir consejo?. ¿ Habría noches sin dormir?. ¿ Nervios al ir al coche?. ¿ Incomodidad en la oficina?. ¿ Como manjará las miradas raras por los pasillos?.
 
Todas preguntas formidables como para inspirar un relato breve.

Socotra, La Isla de los Genios

Nos vimos envueltos en las nubes que ocultaban las cumbres de Socotra, la isla que aparecía y desaparecía para terror de los navegantes, como el Príncipe Serpiente vaticinó al náufrago del antiguo Egipto. La isla en la que Gilgamesh encontró la plana de la inmortalidad, que sería devorada por la serpiente. La isla adonde la reina Haschepsut envió sus naves para obtener la mirra. La isla donde Urano tuvo su trono, antes de ser castrado por su hijo Cronos, y donde Zeus Trifilio construyó su propio templo. La isla que Aristóteles quiso que conquistara Alejandro Magno para obtener el preciado áloe socotrino. La isla bendecida por Cástor y Pólux. La isla del incienso, de la mirra y del árbol del dragón, con el que se embadurnaban los gladiadores en el Coliseo. La isla de los más sabios nigromantes del mundo entero, según afirmaba Marco Polo. La isla del ámbar gris, cuyo precio superaba con creces el del oro. La isla cuyos pobladores habían olvidado quiénes eran, aunque hablaran en la lengua hija de la de la reina de Saba.

Las nubes ocultaban las cumbres que habían sobrevolado durante siglos el ave Fénix y el ave Roc, que dejaron de volar cuando los hombres se olvidaron de soñar y dejaron de creer en ellas. Pero las mismas nubes ahogaban nuestro clamor como si formara una gran almohada. Por unos instantes, distinguí el rostro del hombre del fuego, abriendo la boca sin que su grito llegara ya a la montaña.

Jordi Esteva, Socotra, La Isla de los Genios. Editorial Atalaya.

Fragmento de la última página del libro.

 

socotra la isla de los genios-jordi esteva-9788493846657

http://www.jordiesteva.com/JORDI_ESTEVA/SOCOTRA.html

 

 

Un cabrón me ha robado el teléfono, y Sophie Call

Al agua, sí, sí, que ganas. Vamos al agua. ¿ Tú vienes?. ¿ No?. Vamos, anímate, que vamos todos, el agua estará buena, y así se nos pasa esta trompa que llevamos. ¿ No?. ¿ Seguro?. ¿ Cuidas entonces de las cosas?. Te las dejamos aquí, eh. Pero échale un ojo, eh?.

!!Al agua!!.

Mariquita el último. Oeoeoeoeoe!!. !! Ibiza es de puta madre!! Dios, que buena !!.

—————————————————————————————————————-

Esto acabó con el robo ( entre otras cosas ) del teléfono. Pero el ladrón se olvidó, o no ha sabido, desconectar la función que descarga las fotos del teléfono a la “nube”. De esta manera, el dueño original, descubrió, al acceder a su carpeta de archivos, no sólo la identidad del ladrón, sino todo lo que hacía con el teléfono.

Y como método de denuncia, ha decidido montar un blog con las fotografías que hace el nuevo dueño del teléfono.

http://lifeofastrangerwhostolemyphone.tumblr.com/

La idea me recordó alguno de los trabajos de Sophie Calle, por la combinación del azar, de lo incontrolable, y el montar una historia con lo que resulta.

http://en.wikipedia.org/wiki/Sophie_Calle

http://es.wikipedia.org/wiki/Sophie_Calle

—————————————————————————————————————-

Y a reflexionar, como muchas veces el trabajar con ciertas limitaciones, o reglas, es, en lugar de una limitación a la creatividad, un estimulo o acicate. Como si la libertad absoluta, todo el espacio de creación, la imaginación pura, o el papel en blanco, fueran una antídoto a la creatividad.

—————————————————————————————————————-

Esto sería de capital importancia para reforzar el papel de los productores de cine, siempre que su interés fuera en el cine, y no en aparecer como productores. Cuantas veces no se han visto películas ( lamentablemente, muchas españolas ) que pedían a gritos reglas, limitaciones y obstáculos a la libertad desmedida del director.

—————————————————————————————————————-

Y por asociación de ideas, de buscar en wikipedia la referencia a Sophie Calle, no he podido evitar notar la diferencia entre la página en español y la página en inglés, que al leerlas, te llevan a imágenes e ideas muy diferentes. Y con ello, me he acordado de Paul Watzlawick y ¿ Es real la Realidad?.

http://es.wikipedia.org/wiki/Paul_Watzlawick

http://en.wikipedia.org/wiki/Paul_Watzlawick

 

 

Fotos que ya no haré – Oriente y Occidente

De todas las personas que se encuentran sentadas en circulo leyendo, todas en las misma posición – piernas cruzadas en la posición de loto, espalda recta, en silencio y actitud concentrada, ropa clara y suelta como los que practican disciplinas orientales como el yoga o el taichi- la lectura sujeta con ambas manos a la altura de los ojos, de todas esas personas – círculo amplio, no menos de veinte personas – hay una que lee, en lugar de un libro, un Ipad.

De todas estás personas, es esa chica la que descuadra, porque oriental como es, su lectura es de arriba hacia abajo, en lugar del movimiento horizontal de lectura del resto.

Papel frente electrónica.

Lectura horizotal frente a lectura vertical.

Oriente se encuentra con Occidente, pero en la foto que ya no haré, Oriente destaca de Occidente.

Para completar la foto, Parque del Retiro, luz del mediodía, debajo de uno de un gran castaño de Indias que bordea una de las plazoletas del parque. Probablemente pediría la foto ser en blanco y negro.

1/3 vs 1/10.

Hace unos años ya, por probar a ver si era capaz de sacar algo en limpio de las ideas de la cabeza, me apunté a mi primer curso de escritura. En aquel momento, me dieron una regla sobre las proporciones efectivas para conseguir un buen relato breve: del total del texto, la presentación vendría a ser aproximadamente 3/10 del texto, el nudo del relato 6/10 del total y la conclusión sólo 1/10 del total del texto.

Escribiendo esto, me he acordado del curso de fotografía al que también me apunté en mis tiempos de juventud. Allí recuerdo que me enseñaron que el poder del encuadre no estaba en el centro, sino que estaba en 1/3 de la imagen ( con el punto de máxima atracción donde se cruzaba el 1/3 vertical con el 1/3 horizontal).

Jugando con los números de las reglas, me doy cuenta que en lo que la mirada tiene fuerza en el tercio, lo tiene también en la introducción en el relato breve, pero que lo escrito requiere más recorrido que la imagen y una conclusión más rápida.

Aunque son los ojos los implicados tanto en la imagen como en lo escrito, claramente se trata de percepciones ( sentidos ) distintas.

¿ Como debería ser el encuadre en un instante definitivo escrito?.

———————————————————————————————————–

Post Blog: y del juego numérico anterior, de ambos se deduce que tanto en imagen como en relato, lo que aporta fuerza es el desequilibro, buscando alejarse del centro hacia los extremos.

Mafioso de papelera.

Atildado, vestido con camisa, chaqueta, pañuelo al cuello y zapatos siempre brillante, recorría la plaza arrancando los carteles que, pegados en las farolas, anunciaban apartamentos en alquiler, pintura de pisos, reformas en casas y tiendas, o cuidados en el hogar, con el extremo inferior recortado en tiras que permitían al interesado recortar el teléfono.

Siempre cortés, siempre formal, siempre implacable, quitaba todo rastro de los carteles de las farolas, para tirarlos, hechos una bola, a las papeleras de la plaza.

Siempre cortés, siempre formal, borraba sistemáticamente de aquella plaza cualquier tipo de anuncio o oferta.

Es importante defender el territorio, pensaba. Eliminar los competidores de raíz, en aquel su barrio. Siempre cortés. Siempre formal.